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Mariasela Alvarez cuenta algo que nunca había dicho públicamente
Luego de su salida de la televisión, todo el estrés de la mudanza de oficina y casa, hasta hace apenas un mes de la comunicadora Mariasela Alvarez tuvo la crisis de dolor más larga que ha tenido jamás. Pero, Dios escuchó sus oraciones y le dio «un brake» durante la boda de su hija.
La expresentadora de «Esta Noche Mariasela«, reveló que tiene escoliosis lumbar desde los 13 años y a esa edad tuvo que usar un aparato que en el colegio, le ganó el apodo de Robotina, afirmando que «también fue víctima de bullying».
«Con los años, cada cierto tiempo he padecido de contracturas muy dolorosas pero controlables. Además tengo una condición genética de desgaste en los cartílagos del cuerpo desde joven –me han operado un codo y un hombro–, por eso también tengo condromalacia en ambas rodillas y si sigo ¡No me van a creer!», relató en una publicación en sus redes sociales, que compartimos para nuestros lectores.
Cada vez que me levantaba de la cama sentía que se me iba a romper la cintura y así, con altas y bajas en el dolor, me pasaba el día. ¡Hasta cambié un colchón pensando que era eso! Como el dolor no me permitía hacer ejercicios, veía además como mis músculos se iban debilitando. Estaba desesperada y pensé que ya no podría volver a «darle a los hierros» jamás.
¿Que pasó esta vez? Que los dos primeros meses del año casi no tuve tiempo de ejercitarme con el estrés y los temas que ustedes ya conocen, y la debilidad muscular es lo peor que le puede pasar a la espalda que tiene una condición. Tuve que tomar fuertes medicamentos y 10 sesiones de fisioterapia.
Hace un mes -ya mejor- empecé con Michael Fernández el entrenamiento de fuerza poco a poco, porque sé lo importante que es a esta edad mantener la masa muscular que se pierde en mayor medida y que es fundamental para mis articulaciones. Pero es cierto que los músculos tienen memoria, lo he comprobado muchas veces a lo largo de los años.
El ejercicio ha sido mi tabla de salvación para muchas cosas, no concibo la vida sin eso. Entré a mi club Body Shop a los 35 años después que nació mi tercera hija, y nunca lo he dejado. Lo que dice ese texto del vídeo es ¡tal cual!
En resumen: nunca es tarde para empezar y ¡tampoco hay excusas! Ahora que ya conocen mi condición, no me vuelvan a decir que lo mío es genética.
¿Que opinas?



