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Daniela la «primera mujer taxista» en Mao y Valverde
En la zona de Mao, que abarca Valverde y Esperanza, hay una figura pionera que se ha convertido en la primera mujer taxista de la región, un rol que asumió no por casualidad, sino por necesidad y determinación.
La historia de Daniela Rodríguez comenzó en un momento difícil, cuando no tenía empleo y decidida a valerse por sí misma, vio en el servicio de taxi, una oportunidad laboral viable. El primer paso fue conseguir un vehículo y gracias a la ayuda de un primo de su comadre, pudo rentar su primer auto, una Daihatsu Mira color azul claro, que condujo durante unos seis meses.
El camino no fue, ni ha sido fácil. Posteriormente, con el apoyo de su padre, logró comprar un Sonata N20. Sin embargo, este vehículo presentó tantas fallas mecánicas que se vio forzada a venderlo. Lejos de rendirse, Daniela siguió esforzándose.
Con el respaldo de su familia, hoy trabaja con su vehículo Nissan Note, un auto que según expresa con gratitud, le ha permitido desempeñarse con mayor seguridad y brindar el servicio de calidad que le caracteriza.
Pero el volante no es su única pasión. Daniela está a punto de concluir sus estudios en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), donde cursa la etapa final de la carrera de Educación Física.
Daniela describe su experiencia como taxista como «muy positiva». El respeto, el cariño y la amabilidad son los pilares de su servicio, y afirma que nunca ha tenido conflictos con sus clientes.
Este oficio le ha enseñado lecciones valiosas:
-Comprender la diversidad de las personas
-Cultivar la paciencia
-Mantener una estricta separación entre los problemas personales y los laborales.
Su filosofía es clara, «siempre procuro ofrecer una sonrisa, aun en los días difíciles, porque creo que el buen trato abre puertas y deja huellas».
Más allá del sustento, ofrecer sus servicios de taxi le ha brindado la oportunidad de conocer numerosos lugares y personas que, de otra manera, no habría encontrado. Su mayor satisfacción es saber que sus pasajeros se sienten cómodos y seguros durante el trayecto.
Como mujer en un oficio tradicionalmente masculino, Daniela es consciente de los riesgos. Por ello, aunque brinda servicio a quienes le solicitan en Valmao Taxi, también hay clientes preferenciales, por lo que prioriza su seguridad trabajando con personas de confianza a quienes transporta a todos lugares del país y especialmente a todos los aeropuertos nacionales.
Para Daniela Rodríguez, ser taxista ha sido una escuela de vida. Le ha permitido crecer, aprender y, sobre todo, demostrar que las mujeres pueden desempeñar cualquier oficio con la misma entrega, responsabilidad y pasión que cualquiera.
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